Elementor #470

reforma de los estatutos del iCAS

Han pasado más de quince años desde que los Estatutos que rigen nuestro colegio fueron concebidos y redactados, aún cuando se aprobaron en enero de 2004. En estos años nuestra sociedad ha sufrido una profunda transformación en todos los aspectos, y en especial en lo que a medios técnicos y digitalización se refiere. Por tanto parece recomendable que dichos Estatutos rectores de la vida colegial deban reflejar ese cambio profundo que estos años ha conseguido que el Colegio de Abogados de Sevilla, sea percibido por sus colegiados/as como una institución orientada hacia dentro de sus estructuras y no abierta a los/las colegiados/as.

 

Por otra parte, nuestra profesión demanda siempre la implementación de los principios democráticos y participación del colectivo de abogados/as, que debe estar reflejado en las normas rectoras de nuestro colegio.

Para dar respuesta a esta necesidad, nuestra candidatura se propone atajar de inmediato dicho asunto, constituyendo en el primer trimestre de mandato una Comisión para la Reforma Estatutaria, que habrá de estar integrada por colegas que representen todas las sensibilidades existentes dentro de nuestro colegio, para así dar cabida en los nuevos Estatutos a cuantas demandas razonables puedan ser incluidas en los mismos. Tras la conclusión de la redacción y previo visto bueno de la Junta de Gobierno, se someterá a la aprobación por parte de una Junta General Extraordinaria convocada al efecto y con la debida publicidad. Se estudiará igualmente la posibilidad de participar en dicha Junta extraordinaria mediante referéndum colegial (con voto electrónico), para así posibilitar la máxima participación de compañeros y compañeras. En concreto, en nuestra candidatura consideramos de imperiosa necesidad la reforma de nuestros Estatutos, en los siguientes aspectos:

1º.- Limitación de mandato a los cargos electos.              

Parece algo que clama al democrático sentido común de quien se postula a un cargo electo. La perpetuación en un mismo cargo (por más que los instrumentos democráticos avalen esas reelecciones), constituye un perjuicio para la gestión diaria de las instituciones representadas, pues éstas adquieren vicios que se perpetúan demasiado tiempo y que deben ser revisados en lo que pueda ser perjudicial; esto no puede conseguirse sin una renovación en sus estructuras ejecutivas. Y en este sentido, parece también recomendable (aunque será objeto de estudio muy detenido), que tampoco sea deseable que suceda a la persona que ha dirigido la Junta de Gobierno, quien haya estado justo por debajo en las responsabilidades ejecutivas en los inmediatos ejercicios anteriores, puesto que de esa manera también podría obtenerse el perjuicio que la norma pretende evitar.

 2º.- Estudio exhaustivo y motivado sobre la posibilidad de reducir el número de representantes que integran la Junta de Gobierno del ICAS.

Parece evidente que la Junta de Gobierno en los años que nos han precedido ha adolecido de un excesivo “presidencialismo” y que no se percibía con claridad desde los colegiad@s del ICAS, cuales eran las funciones acometidas por los diputados de la Junta de Gobierno. Por ello, dentro del estudio de reforma estatutaria, nos proponemos analizar detenidamente llenar de contenido y de funciones a dichos diputados, o en su caso reducir el número de los mismos.

3º.- Posibilitar el voto electrónico, a través del certificado ACA.

Es algo que los pueblos demandan cada vez que se los visita, pero también la capital. Un colegiado de Sevilla Este o Los Bermejales necesita una auténtica odisea (perder mañana o tarde), para acercarse a Chapineros a ejercer el derecho al voto, cuando la tecnología permite (a través de la gestión de consultorías externas que certifiquen la idoneidad del sistema) un voto electrónico seguro y con todas las garantías democráticas necesarias.

Igualmente, la contratación de dicha consultoría informática que certifique la idoneidad del sistema, será mediante concurso y con posibilidad de consulta al colegiado, sobre cual parece ser la más idónea.

4º.- Utilizar el voto electrónico como medio de consulta para cuestiones de interés y repercusión en la vida colegial.

Una vez que el sistema ha sido diseñado, la consulta de cuestiones muy decisivas para la organización colegial, es una simple rutina. Existen contratos de muchísima cuantía y repercusión para los/as colegiados/as, sobre los cuales siempre existe una “apariencia de poca transparencia”, pues no se nos habla de cuales han sido los contactos con otras ofertas y qué contenido tenían, lo que genera una desconfianza para los/las colegiados/as.

Por eso, nuestra candidatura se compromete a que la contratación de las principales pólizas colegiales se realicen por concurso y que se evacue consulta a los colegiados sobre cual deba ser la más idónea a contratar, siempre sobre la base de la solidaridad con los compañer@s de los partidos judiciales de fuera de la capital, que deberán tener los mismos derechos que los demás.

5º.- Posibilitar a grupos de colegiadas/os, cuyo mínimo no excederá de 100, solicitar a la Junta de Gobierno la consulta al resto de los colegiados cuestiones de interés para la vida colegial.

Dentro de nuestras propuestas de participación y transparencia, se estudiará la fórmula de dar traslado a la Junta de Gobierno, ideas, propuestas y proyectos que puedan beneficiar al colectivo y que serán debatidas por la Junta de Gobierno y trasladadas a los/las colegiados/as, para su decisión mediante voto electrónico. Existirá un procedimiento reglado para estructurar dichas propuestas, en el que se preverá incluso que quienes las hagan, pudieran.

6º.- Crear estatutariamente una estructura de ayuda social a compañer0s/as que atraviesen dificultades económicas, mediante un proceso reglado y publicitado convenientemente para que todos/as puedan concurrir en condiciones de igualdad.

Es una cuestión básica de solidaridad con quienes nos acompañan a diario en nuestro ejercicio profesional; y que se publicite su existencia y requisitos a cumplir, es tan necesario como el mismo hecho de que se constituya el sistema.       

7º.- Prever estatutariamente la posibilidad de crear una corte de Arbitraje, en el Seno del Ilustre Colegio de Abogados de Sevilla.

En otro apartado de nuestro programa, hablamos de ello, de sus funciones y estructura y lo beneficioso que será para el ICAS, pero deberá aparecer prevista estatutariamente, para así poder constituirla.

8º.- Incluir dentro de los fines del ICAS, gestión de un master de acceso a la Abogacía.

También consideramos que es de relevancia trascendental la formación continua para los/las colegiados/as, y esta debe comenzar incluso antes de su colegiación, a través de una formación práctica en lo que a la actuación procesal concierne. También se estudiará como de obligatorio cumplimiento para todos/as los recién colegiados/as, un curso de deontología y normas básicas para el ejercicio de la profesión, cuestión de imperiosa necesidad, a la vista de la caída en desuso de la noble institución de la pasantía.

¡Danos Tu Confianza y Haremos un ICAS mejor!​