Mediación y Arbitraje

Mediación y Arbitraje

Uno de los principales objetivos de nuestra Candidatura lo constituye el apoyo y el fomento de los instrumentos extrajudiciales y alternativos para la resolución de
conflictos de naturaleza civil y mercantil: la MEDIACIÓN y el ARBITRAJE.

 

Consideramos que debe ser nuestro Ilustre Colegio el que desarrolle las acciones que resulten necesarias para crear y contar con una institución propia a dichos efectos, cualquiera que sea su denominación futura.

Hasta la fecha, las diferentes Juntas de Gobierno de nuestra Corporación no han llevado a cabo ninguna acción al respecto, y consideramos que la misma debe ostentar un papel más relevante en el fomento de la MEDIACIÓN -como sistema de resolución de conflictos basado en diálogo y la negociación- y del ARBITRAJE, como figura alternativa a la jurisdicción ordinaria que, por su naturaleza, resulta menos conflictiva y fría.

Son varios los precedentes de diferentes Colegios de Abogados que, con mucho éxito, instauraron instituciones propias para el fomento y administración de la MEDIACIÓN y/o el ARBITRAJE: Barcelona (Tribunal Arbitral), Madrid (Corte de Arbitraje del Ilustre Colegio de Abogados de Madrid (ICAM), Málaga (Tribunal Arbitral de Málaga), Jaén, Córdoba, y Granada, entre otras.

Lamentablemente, a día de hoy la situación de nuestros Juzgados y Tribunales no es la deseada, pues además de una evidente falta de medios, aquéllos se encuentran sobrecargados de expedientes que provocan una generalizada ralentización y demora en la resolución de los asuntos en perjuicio del “justiciable”.  Y consideramos que, en no pocas ocasiones, son más negativas las consecuencias derivadas de la eternización de un asunto que las propias de una Sentencia desfavorable.

La MEDIACIÓN, como solución primera e ideal para la resolución de cualquier conflicto civil o mercantil, debe ser una obligación para todo abogado y por ello consideramos que debe promoverse tal institución por nuestra Corporación.

Del mismo modo, son indiscutibles las ventajas del ARBITRAJE, cuyos principios básicos se sustentan, además de en la autonomía de la voluntad de las partes, en la inmediación, la objetividad e imparcialidad, la flexibilidad y la especialización de los árbitros, en la rapidez en la resolución de todo conflicto que se someta a tal cauce.

Por tanto, creemos que resulta necesario que nuestro Ilustre Colegio promueva la creación de una INSTITUCIÓN de MEDIACIÓN ARBITRAJE y apruebe un Reglamento propio sujeto a los principios recogidos en la Ley de Mediación en Asuntos Civiles y Mercantiles y en la Ley de Arbitraje, respectivamente, que propicie entre todos los colegiados la promoción de tales sistemas alternativos de resolución de conflictos.

Un Reglamento que contemple las especialidades de cada procedimiento, la capacidad para ejercer de mediador o árbitro y su especialización, los gastos y los honorarios del cada procedimiento, el régimen de responsabilidad y, por supuesto, que garantice inexcusablemente un turno de reparto de los asuntos entre quienes conformen los futuros claustros de mediadores y/o árbitros de cada materia especializada que a tales efectos se establezcan.

Además, con ello se crearía un nuevo y evidente nicho de trabajo para nuestro Colegio, ya que la regla general es que el mediador o el árbitro sea un Abogado en ejercicio.  Por otra parte, crearíamos un instrumento de vertebración social, tan necesario hoy en día, contando con la cooperación de instituciones públicas (Junta de Andalucía y Ayuntamientos) y privadas (Colegios y Asociaciones profesionales) para cumplir mejor los fines pretendidos.

En definitiva, tenemos el firme convencimiento de que se hace imprescindible para nuestro Colegio contar con un Centro propio de MEDIACIÓN ARBITRAJE en interés de todos, especialmente de los ciudadanos.

Por tanto, creemos que resulta necesario que nuestro Ilustre Colegio promueva la creación de una INSTITUCIÓN de MEDIACIÓN y ARBITRAJE y apruebe un Reglamento propio sujeto a los principios recogidos en la Ley de Mediación en Asuntos Civiles y Mercantiles y en la Ley de Arbitraje, respectivamente, que propicie entre todos los colegiados la promoción de tales sistemas alternativos de resolución de conflictos.

Un Reglamento que contemple las especialidades de cada procedimiento, la capacidad para ejercer de mediador o árbitro y su especialización, los gastos y los honorarios del cada procedimiento, el régimen de responsabilidad y, por supuesto, que garantice inexcusablemente un turno de reparto de los asuntos entre quienes conformen los futuros claustros de mediadores y/o árbitros de cada materia especializada que a tales efectos se establezcan.

Además, con ello se crearía un nuevo y evidente nicho de trabajo para nuestro Colegio, ya que la regla general es que el mediador o el árbitro sea un Abogado en ejercicio.  Por otra parte, crearíamos un instrumento de vertebración social, tan necesario hoy en día, contando con la cooperación de instituciones públicas (Junta de Andalucía y Ayuntamientos) y privadas (Colegios y Asociaciones profesionales) para cumplir mejor los fines pretendidos.

En definitiva, tenemos el firme convencimiento de que se hace imprescindible para nuestro Colegio contar con un Centro propio de MEDIACIÓN y ARBITRAJE en interés de todos, especialmente de los ciudadanos.

¡Danos Tu Confianza y Haremos un ICAS mejor!​