Luchar Por La Dignidad De La Abogacía

Estos son los principios rectores que regirán nuestra actuación, y estos son la base de nuestros objetivos.
Con tu ayuda y confianza podremos alcanzarlos: Ayúdanos a alcanzarlos.

Luchar siempre por la dignidad de nuestra profesión, y el respeto a quienes la servimos, por la alta función que nos corresponde y desempeñamos en el Estado de Derecho.

 

Sin ignorar que en términos generales la Abogacía española goza de un  estimable grado de reconocimiento a la labor que desempeña en la defensa de los derechos y libertades de los ciudadanos, los profesionales que la servimos también somos conscientes de los amplios espacios de recelo y desconfianza que existen en la sociedad hacia nuestra actuación, desconfianza que más allá de puntuales y graves ataques a nuestra independencia y honorabilidad, entre otros aspectos se suele centrar en cuestionar la calidad de nuestro trabajo valoración que casi siempre, erróneamente se vincula a los resultados y su corolario práctico de tachar de excesivos nuestros honorarios, por muy realistas y prudentes que sean. Y esto sólo es un botón de muestra.

La defensa de la dignidad de la Abogacía es la defensa de nuestra profesión y de quienes entregamos nuestra vida a su ejercicio, y esta rotunda afirmación tiene que ser el eje central de nuestras prioridades, defensa que  nos corresponde a todos, y que como punto de partida, necesariamente requiere, en primer lugar, que los profesionales profesemos el orgullo de ser ABOGADAS/OS y de ejercer tan importante como extraordinaria labor convencidos de su trascendencia, y la dignifiquemos día a día con el ejemplo de una entrega sin límites en la defensa de quienes nos confían sus intereses, sin olvidar la importancia que para ello tiene, la autoexigencia de reciclar y progresar en nuestra formación jurídica, dedicándole a ello el esfuerzo y tiempo preciso, labor en la que los miembros de esta candidatura estamos dispuestos a comprometernos sin desmayo, proponiéndonos como uno de los objetivos inmediatos, desarrollar un amplio plan de formación continuada, prioritariamente de carácter práctico, a través de “Jornadas de Estudio”, “Seminarios de análisis” sobre proyectos legislativos de nuestro interés y “Talleres de Trabajo y perfeccionamiento” con decidida vocación especializada, abiertos a todos los colegiados/as pero dirigidos muy especialmente a aquellos que se inician e irrumpen en el ejercicio de la Abogacía, por cuanto estamos convencidos de la importancia que acciones de esta naturaleza a la que aportaremos nuestra experiencia y organización para mejorar la formación práctica e integral de nuestros abogados/as, redundará en beneficio de una mejor administración de Justicia, al tiempo que robustecerá la confianza de los ciudadanos y de la sociedad en general tanto en la Abogacía como en la del Colegio que los acoge y tutela, erigiéndose nuestra labor en garantía jurídica de formación y calidad.

Especial importancia tienen para nosotros los abogadas/os noveles que se inician en la profesión cargados de ilusión pero también preocupados por su futuro, y sin ignorar la importancia de la asistencia y ayuda que reciben, muy especialmente de la Asociación de Abogados Jóvenes sevillana, ello no es óbice para enviarles nuestro firme mensaje de fraternidad y mayor disposición compartiendo sus anhelos y preocupaciones, conscientes, como todos somos, de las dificultades que se les ofrecen en momentos tan cruciales al iniciar su andadura profesional. A ellos por derecho propio les corresponde representar el futuro de la Abogacía, y el Colegio debe darles especial tutela y ayuda en estos momentos, en que tanto nos necesitan. Constituyen, por tanto, parte esencial de nuestro compromiso colegial y dedicación.

Leer Carta Abierta a los abogados jóvenes

No puedo ocultar la importancia que para mí y para la Candidatura que encabezo, tiene esta cuestión y desde ahora en su nombre prometo impulsar las acciones necesarias en defensa de nuestra dignidad que a todos los niveles sean exigibles y, por demás, asumiendo el compromiso de que nuestro COLEGIO lleve adelante un preciso plan de actuación en la promoción y defensa de nuestra dignidad e imagen, prestando en todo momento efectiva tutela y amparo a los abogad@s que en nuestro ámbito territorial, en el ejercicio de la profesión vean comprometida su dignidad, libertad e independencia.  

Y ya desde ahora os participo mi decidida voluntad de crear una Comisión de tutela y defensa” que presidida por el Decano estará integrada por dos diputados de la Junta de Gobierno, dos delegados representantes de los Partidos judiciales por votación o designación de los restantes delegados, y dos abogad@s ajenos a la Junta de Gobierno uno de ellos con menos de diez años de ejercicio profesional, que se designaran a propuesta del Decano, Comisión a la que corresponderá conocer de cuantos hechos y situaciones en que entendamos que se conculcan o se han violentado los derechos y dignidad de los abogad@s en el ejercicio de su profesión, de la que conozcan tanto por denuncia o reclamación de los afectados o terceros, como por propio y directo conocimiento. Es nuestro deseo que esta Comisión quede constituida y en pleno funcionamiento en el plazo máximo de seis meses a partir de la toma de posesión de nuestros cargos.  Desde luego y con independencia de la labor encomendada a la Comisión de tutela y defensa”, El Decano o, en su defecto, los miembros de la Junta de Gobierno asumirán personalmente la tutela inmediata del colegiad@ frente a Jueces, Fiscales y demás autoridades, al reiterarse toda obstaculización real y efectiva del derecho de defensa o la falta del respeto debido los abogados en el ejercicio o con ocasión de realizar actos de su profesión.

Desde luego anunciamos que nuestro decidido propósito es que el ILUSTRE COLEGIO DE ABOGADOS DE SEVILLA esté presente en cuantas instancias le corresponda y sea necesario que esté, siempre que ello redunde en el prestigio, buen nombre y autoridad de nuestra Corporación, pero sobre todo velaremos para que en todo momento seamos respetados y oídos  en las materias y cuestiones que nos son propias, en todas las instituciones políticas, económicas y, por demás, en el ámbito judicial, siendo como somos parte integrante y no menos esencial de la Justicia.

Pero también en este espacio tan prioritario de la defensa real y efectiva de la dignidad de nuestra profesión, corresponde un papel fundamental a los Colegios de Abogados, entre ellos el nuestro, y a las instituciones que nos agrupan, singularmente al CONSEJO GENERAL DE LA ABOGACÍA ESPAÑOLA y, por lo que nos atañe en el ámbito de nuestra Comunidad, al CONSEJO ANDALUZ DE COLEGIOS DE ABOGADOS, estudiando las vías de acción y herramientas adecuadas para revitalizar y fomentar la imagen que nos corresponde de dignidad, respetabilidad y garantía en la sociedad que nos toca  vivir.

Desde ahora ofrecemos a nuestra presencia y la decidida y leal colaboración de los profesionales sevillanos con sus colegas andaluces, en pro de velar por la dignidad y prestigio de la profesión.

A nadie se oculta la trascendencia que para los ciudadanos y, naturalmente, para nuestro colectivo tiene la materialización de esa añeja promesa de los poderes públicos, pero hasta ahora sólo eso, promesa, de construcción de la CIUDAD DE LA JUSTICIA en Sevilla, verdadera asignatura pendiente de la Administración andaluza, que viene agotando todas las convocatorias del examen público que le piden los ciudadanos, cuando, a la vista está, no tiene voluntad no ya de sacar nota sino tan siquiera de aprobar esta asignatura pendiente que viene arrastrando desde hace años. 

Somos conscientes del exacto y no menos limitado papel que este asunto tiene reservado el Ilustre Colegio de Abogados de Sevilla, pero es nuestro propósito como un objetivo más a cumplir, no renunciar a la permanente y tesonera reivindicación del cumplimiento de dicho compromiso que, hoy, después del tiempo transcurrido desde que se ofertó como una inmediata realidad, se ha convertido en una OBLIGACION improrrogable, que no admite más excusas o demoras. Y en tal sentido, en el ámbito de la representatividad y responsabilidad que corresponde a nuestro COLEGIO, llevaremos a cabo hasta conseguirlo, cuantas acciones sean precisas para hacer realidad una necesidad que no se puede postergar por más tiempo. Lo exige la dignidad de la JUSTICIA y con ella tanto la de los ciudadanos como la de TODOS los que la sirven, entre ellos nuestro colectivo, porque todos como parte de la misma, lo exigimos.

¡Danos Tu Confianza y Haremos un ICAS mejor!​